Introducción al control de plagas
En el transcurso de la evolución, los insectos han colonizado todos los hábitats existentes, generando complejos sistemas con todos los organismos vivos de su entorno, tanto de reino vegetal (polinizadores, depredadores, fitófagos,…) o animal (parásitos internos o externos, saprófagos,…). Los insectos son el grupo de animales de mayor extensión, población y variedad. Pero la cuestión es:
¿Qué es una plaga? Población de una especie de insectos que genera un perjuicio económico, ambiental, de seguridad alimentaria o para la salud. Cuando hablamos de control de plagas, nos referimos a la reducción de esas poblaciones.
El Manejo Integrado de Plagas (IPM) aborda el manejo de las plagas mediante una combinación de todas las estrategias para el control de las poblaciones del insecto objetivo, minimizando los riesgos ambientales y para la salud. Con especial énfasis en la monitorización y enemigos naturales. El concepto de IPM lleva consigo el reconocimiento explícito de que no existe una estrategia que por sí sola constituya una solución universal para el control de elevadas poblaciones de insectos. De ahí, que la mejor protección del cultivo comprende la integración de diferentes prácticas y herramientas que utilizadas con rigor, decisión y asesoramiento, permitan a corto plazo la disminución de las poblaciones hasta umbrales no perjudiciales y largo plazo, la mejora de la productividad sin detrimento de los recursos naturales.
Y cuáles son esas herramientas disponibles:
- Adecuación de técnicas agrícolas, métodos ambientales, rotación cultivos,…
- Uso de semioquímicos: Atrayentes, feromonas, ……
- Control biológico (depredadores, parasitoides, etc.)
- Mejora de la resistencia de la planta objetivo
- Utilización más racional y selectiva de los pesticidas químicos
- Utilización de hormonas y reguladores de crecimiento
La historia en el control de insectos es clara: La dependencia exclusiva de los pesticidas como única herramienta, conlleva de forma inexorable a nueva formas de resistencia, a la pérdida de enemigos naturales de esas poblaciones, al empobrecimiento de la entomofauna auxiliar y riesgo de presencia de residuos de pesticidas.

